Testimonial 1

Las/os creadoras/es y editoriales de juegos no tienen tiempo para todo. El trabajo creativo ya es bastante complejo de por sí y requiere tener en cuenta demasiadas variables.

Uno de los problemas a los que se enfrentan es la necesidad de evaluar el juego a nivel psicológico para establecer cuál es la edad mínima recomendada, pero no es el único.

La valoración de la comprensión de las reglas, la evaluación de la accesibilidad del juego y de los componentes, la ficha pedagógica del juego… Son demasiados los factores a tener en cuenta.

Además, en los últimos tiempos, la aportación por parte de la editorial de una serie de propuestas de adaptación de su producto al aula, supone una nueva vía de comercialización al público.

No se puede despreciar, tampoco, el efecto positivo que pueda tener de cara a la imagen comercial de una editorial, el hecho de ofrecer productos testeados y validados por un equipo de psicólogas para familias, accesibles y de calidad.